La experiencia de Blanca Diez del Leading Program Madrid 2014

El año 2014 ha sido, en todos los sentidos, un año muy especial para todos los estudiantes de segundo de Bachillerato que nos enfrentamos a la temida Selectividad y que esperábamos que los repasos de última hora fuesen suficiente para alcanzar la nota que necesitábamos para acceder a la carrera que queríamos.

Ha sido una experiencia difícil y cansada, pero que ahora que lo vemos desde fuera, ha merecido la pena. Fue un curso memorable para todos, al igual que para mí, una chica que ha tenido la inmensa fortuna de quedar primera en las calificaciones de la PAU de la Comunidad de Madrid. Si eso ya de por sí fue una gran sorpresa y me hizo sentirme enormemente feliz, al recibir la noticia de que bcnmoments realizaba la Primera Edición de su Leading Program en Madrid fue el mejor broche que podría haberse esperado.

Después de un gran éxito con las anteriores ediciones celebradas en Barcelona, bcnmoments apostaba por Madrid y por sus mentes jóvenes más brillantes. El estupendo equipo que lo dirigía llevaba la cartera llena de proyectos y experiencias en las que acabaríamos por conocer las empresas más punteras y ámbitos de su desarrollo que ni nos imaginábamos que existían.

Gracias al patrocinio de “la Caixa”, veinte desconocidos nos reunimos en el Caixaforum de Madrid, para iniciar un viaje que nos llevaría a ser grandes amigos. Algunos querían hacer diferentes ingenierías, otros eran de Humanidades y muchos, como yo, tirábamos hacia medicina; daba igual, éramos curiosos y nos interesaba todo, por eso la experiencia que bcnmoments nos ha proporcionado ha sido enriquecedora en todos los sentidos. Hemos visitado empresas como “la Caixa”, Enagás, HP, Room Mate Hotels, CNIO, U-Hostels, Atlético de Madrid y Telefónica, y realizado encuentros culturales como en el Museo del Prado; gracias a ello, nuestra visión del mundo exterior “más allá de lo académico”, la capacidad para trabajar como un grupo en equipo e incluso el poder conocernos mejor a nosotros, nuestras capacidades y nuestros sueños, se ha potenciado de una manera increíble.

La experiencia que, sin nosotros esperarlo para nada, nos han ofrecido este año, nos ha hecho darnos cuenta de la necesidad de tener una mayor amplitud de miras, de colaborar entre nosotros como una unidad en lugar de competir de forma absurda y de que, de algún modo, hay entidades que todavía valoran la excelencia, de que nuestro esfuerzo (ahora y de cara a un futuro) se puede ver reconocido.

Todo eso ha sido posible en charlas, reuniones con ponentes de la talla de Carlos Blanco o Kike Sarasola, personas que nos han enseñado que en la vida el éxito y el conocimiento no se consiguen de modo espontáneo y rápido, sino que son una carrera de fondo, en la que la innovación, la originalidad y las ganas de saber cada vez más son nuestras mejores armas.

Para mí, al igual que para mis 19 amigos, ha sido algo memorable que va mucho más allá de cuatro días, y que se traduce en que, dos meses después, sigamos hablando todos y reuniéndonos cuando encontramos un hueco en las carreras que ya hemos comenzado.

Blanca Diez

Madrid, 18 de septiembre de 2014